Kiko Argüello estudia Bellas Artes en la Academia de S. Fernando de Madrid y en 1959 recibe el Premio Nacional Extraordinario de Pintura. En 1960, junto con el escultor Coomontes y el vidrierista Muñoz de Pablos, funda el grupo de investigación y desarrollo de Arte Sacro “Gremio 62”. Realizan exposiciones en Madrid (Biblioteca Nacional), y representa a España, nombrado por el Ministerio de relaciones culturales, en la Exposición Universal de Arte Sacro en Royan (Francia) en 1960. En Holanda, expone algunas de sus obras (Galería “Nouvelles images”).
Nueva Estética
«Solo una nueva estética salvará a la Iglesia»
”«He visto la imagen humana de Dios y mi alma ha sido salvada»
Papa León XIII
Las imágenes de esta «corona mistérica» quieren incidir en lo más profundo del espíritu del fiel que la contempla. Tienen como fin ayudar al hombre a elevarse hasta Dios. Estas pinturas actúan en el alma del cristiano como en la Transfiguración, donde los apóstoles percibieron el resplandor de la luz divina sobre el monte Tabor.
Al igual que él, escuchan la Palabra de Dios y sobre todo en la liturgia, estas imágenes, de una manera directa, inmediata y más emotiva, quieren ayudar a los fieles a transformarse espiritualmente. San Juan Damasceno, que defendió los iconos frente a la fuerza iconoclasta y que el Papa León XIII lo proclamó Doctor de la Iglesia universal decía: «He visto la imagen humana de Dios y mi alma ha sido salvada».
La arquitectura en el Camino Neocatecumenal
A lo largo de la historia la Iglesia ha percibido siempre este vínculo entre belleza y evangelización y la Iglesia ha sido la más grande comitente de belleza. Todo refleja la belleza de Cristo y la belleza de la comunidad y de la comunión fraterna. La evangelización de los pueblos eslavos se dio en gran parte a través de la belleza de la liturgia, de los iconos y de los cantos. Solamente en estos últimos años también dentro de la Iglesia parece prevalecer una visión funcional que reduce los lugares donde la comunidad vive y se reúne a simples salas de reunión.
Sin embargo, justamente hoy más que nunca es necesario y urgente que las estructuras de la Iglesia se renueven. La respuesta a la aldea global, a la gran ciudad, a la monocultura, es una parroquia que se convierta en “aldea celeste”: un modelo social más humano capaz de abrir espacios para la nueva civilización del amor, una asamblea eucarística que favorezca la participación activa de los fieles, una realidad de comunidad de comunidades con un catecumenium compuesto de salas litúrgicas bellas para las celebraciones en pequeñas comunidades.
En los cinco continentes se pueden encontrar obras diseñadas por Kiko dentro de la nueva estética: Los Seminarios Redemptoris Mater, nuevas parroquias, catecumenium, salones para las celebraciones de las comunidades, etc.
”«La belleza salvará al mundo»
Fiódor Dostoyevski
La belleza, como sabéis, es un trascendental del ser, junto al bien y a la verdad. Porque, como dice Santo Tomás, toda la realidad es una, es verdadera, es auténtica. Pero a mí me gusta relacionar la belleza con el placer. La emoción estética, la belleza, nos produce placer, nos hace una emoción. Entonces Dios, de alguna manera, ha creado la naturaleza. Quien ha creado la naturaleza, la ha hecho bella para darnos un placer.
El placer está en relación con el amor. Y es interesante, para mí como pintor, que he estudiado las leyes de la armonía, que todo en la naturaleza está relacionado y está en función de la belleza. No todo es belleza, en un cierto sentido, sino que las leyes de la armonía están en una relación de materia, forma… Es curioso, la ciencia que estudia las relaciones es la matemática, por eso en la armonía hay toda una serie de ecuaciones que son de tipo matemático. Ya en el arte Platón hablaba de la geometría de lo creado y de la matemática. En el arte, sea en la pintura, sea en la escultura, sea en la música, sea en la poesía, todo está en relación, relaciones que son armónicas.
Todo está en relación, relaciones que son armónicas.
Esta relación matemática que existe entre la armonía, existe también en el tiempo, existe en la música. Es muy importante la música porque nos enseña la belleza en el tiempo. Cada nota valora a la siguiente en el tiempo, en la pintura cada materia valora, cada tersura, cada material, cada diseño, valora al otro. Por ejemplo, la cuarta de Beethooven, comienza con una disonancia. Esto es estupendo. En el tiempo, valorar el tiempo, digamos así que hay… No digamos la poesía, la palabra, la escultura. Por ejemplo, Henry Moore, escultor inglés, ha estudiado los huesos humanos, ha visto que los huesos del hombre… La cavidad del fémur es perfecta. Esa cavidad es perfecta para una función de articulación y al mismo tiempo es estética, al máximo. Hacer una curva estética, bella, es dificilísimo.
La curva del cuello de una foca es maravillosa. Como están relacionados los animales, no cualquier curva es estética. Moore coge esas cavidades, las estudia y hace una escultura de curvas, porque a una curva de un cierto tipo le corresponde otra protuberancia de otro tipo para que sea estética, porque todo está en relación.
Digamos así que en la estética hay un profundo secreto, que es el amor.
Kiko ha diseñado muchos objetos para la liturgia: cálices, patenas, incensarios, tapas para la Biblia, ornamentos…, además de muchas esculturas: Sermón de la montaña, S. Juan Pablo II, Jesucristo crucificado, cervatillos, etc.

